domingo, 11 de agosto de 2019

OPRAH WINFREY

Una de las mujeres más influyentes de su generación.
Presentadora de televisión, actriz, productora, filántropa y empresaria, Oprah Gail Winfrey nació el 29 de enero de 1954 en Kosciusko, Mississippi, USA.
Mantuvo durante veinticinco años inusitadas cotas de audiencia con su programa de entrevistas The Oprah Winfrey Show (1986-2011). Finalizada esta etapa, fundó su propia cadena de televisión, la Oprah Winfrey Network (OWN), en la que ha seguido desarrollando su labor y gozando de altísimos niveles de popularidad. Desde los años 90, publicaciones como ForbesLife o Time la han venido considerando como una de las personalidades más poderosas e influyentes del mundo.

Después de una adolescencia problemática en una pequeña comunidad agrícola, donde fue abusada sexualmente por varios parientes masculinos y amigos de su madre, Vernita Lee, se mudó a Nashville para vivir con su padre, Vernon Winfrey, un barbero y posteriormente hombre de negocios. Este tema de los abusos sexuales de Oprah no se conoció sino hasta mucho después de que su carrera estuvo bastante avanzada y fue relatado por ella misma (1).

A los diecinueve años empezó a coquetear con el mundo de la comunicación trabajando como reportera en una estación de radio de Nashville; había ingresado en 1971 en la Universidad de Tennessee, donde incluso ganó varios concursos de belleza. A los veintidós, Oprah Winfrey se trasladó a Baltimore, donde tenía una oferta para presentar un programa de televisión, People are talking. Su primera aventura en la pequeña pantalla se prolongó por ocho años, en buena parte gracias a su singular fotogenia y naturalidad ante la cámara.

Su carrera profesional dio otro importante salto en 1984, cuando la WSL-TV de Chicago la contrató para presentar un espacio matinal, el A.M. Chicago; en pocos meses Oprah Winfrey consiguió que un programa que era el último en el ranking de audiencias alcanzase la primera posición. La clave de este meteórico ascenso fue sin duda la presentadora, que aprovechó la ocasión para lanzar a nivel nacional su propio programa, The Oprah Winfrey Show. Estrenado en septiembre de 1985, fue emitido en ciento veinte canales y llegó de inmediato a diez millones de telespectadores.

A partir de entonces el éxito se convertiría en el compañero eterno de Oprah Winfrey. En 1986 The Oprah Winfrey Show era ya el programa de entrevistas número 1 de las televisiones estadounidenses, y a lo largo de veinticinco años continuaría ostentando una posición mediática privilegiada: casi treinta millones de espectadores seguían sus emisiones sólo en los Estados Unidos. Los premios, entre ellos diversos Emmy al mejor programa de entrevistas, respaldarían su trayectoria.
Cuando a mediados de los 90 el talk show estadounidense experimentó una clara deriva hacia la telebasura, Oprah Winfrey optó por sostener sus propios criterios y alejar su show de toda tentación amarillista, excluyendo de su plató las peleas a puñetazos y los asuntos escabrosos. Si inicialmente perdió algunos puntos de audiencia, pronto se vio recompensada con un incremento de popularidad y la definitiva consolidación de su prestigio, hasta el punto de que las más célebres personalidades nunca declinaron pasar por su programa.
Algunos de los ingredientes de su fórmula ganadora fueron su extraordinaria empatía, el tono íntimo y confesional de sus entrevistas y su interés por cuestiones culturales o de fondo humano como la lectura, la superación personal, el altruismo o la espiritualidad. Finalmente, después de veinticinco años en antena, Oprah dio por concluida su etapa al frente de The Oprah Winfrey Show y fundó en 2011 su propia cadena de televisión, la Oprah Winfrey Network (OWN), que pronto conocería momentos estelares: en enero de 2013 dio la vuelta al mundo su entrevista a Lance Armstrong, el ciclista estadounidense despojado de sus siete tours de Francia por dopaje.

Pero Oprah Winfrey no es sólo una célebre presentadora de televisión; la inmensa popularidad que le brindó este medio le sirvió para llevar a cabo muchas otras actividades. Fundó tempranamente su propia productora, Harpo Productions, a través de la cual consiguió retener la propiedad de The Oprah Winfrey Show y obtener pingües beneficios de su explotación, que la convirtieron desde finales de los 90 en la primera afroamericana billonaria. «La reina de todos los medios», como la llama la prensa, no se durmió entonces sobre sus laureles, sino que apostó tempranamente por las nuevas tecnologías: en 1999 creó Oxygen Media, corporación dedicada a la producción de contenidos para la televisión privada e Internet.
Oprah contribuyó asimismo a la difusión de la lectura con la sección Oprah's Book Club, incluida en su programa; ha escrito libros y ejercido la crítica literaria, dirige su propia web y es la editora de The Oprah Magazine, una revista que desde 2004 siguió la línea de su programa televisivo. También ha hecho incursiones en el mundo del cine: participó en películas tan conocidas como El color púrpura (1985), de Steven Spielberg, por la que fue nominada al Oscar a la mejor actriz secundaria; otros títulos destacados de su filmografía son Beloved (1998), El mayordomo (2013) y Selma (2014).
Además de una excelente profesional, Oprah Winfrey es una mujer preocupada por los problemas sociales. Su niñez la sensibilizó especialmente, y no ha dudado en involucrarse en diferentes acciones, tanto benéficas como de concienciación social. En 1991 llevó a cabo una campaña a favor de la creación de una base de datos de pederastas a nivel nacional. Este proyecto se transformó en la ley conocida como Oprah-Bill, hecha realidad en 1993 bajo la presidencia de Bill Clinton. Oprah impulsa además una fundación que lleva su nombre y que está dedicada a apoyar a las mujeres y niños del mundo; entre otras acciones, destina cada año millones de dólares para ayudar a estudiar a muchos jóvenes sin recursos (2).

Según la revista Forbes, Oprah es la mujer de ascendencia afroamericana más rica del siglo XX. Para el año 2000 contaba con una riqueza neta de 800 millones de dólares y, para el año 2014, la cifra ascendía a casi 3.000 millones; estas cifras, además, la sitúan entre las personas más influyentes del mundo. La revista Life la aclamó como la mujer más influyente de su generación y, en 2005, Business Week la nombró la mayor filántropa negra en toda la historia estadounidense (1).

Oprah’s Angel Network, una fundación que creó en el año 2000, ha recaudado más de 51 millones de dólares que se han destinado a obras de caridad, incluyendo la educación de niñas en Sudáfrica y socorro para las víctimas del huracán Katrina (1).

Al ser considerada como una persona influyente del ámbito social, Oprah ha considerado importante que sus apoyos a causas políticas y sociales se hagan sentir entre su público. El fenómeno de esta naturaleza que más sonó fue su ferviente apoyo al candidato presidencial del Partido Democrático, Barack Obama, en diciembre de 2007, influyendo en sus grandes masas de seguidores para que votaran por él. De hecho, se unió a Obama en una serie de mítines en Iowa, New Hampshire y Carolina del Sur, siendo ésta la primera vez que Oprah apoyaba tan activamente una campaña de un candidato para un cargo político (1).

El evento más grande de este corte fue en el estadio de fútbol de la Universidad de Carolina del Sur, ​​al cual asistieron aproximadamente 29.000 personas, rebasando la capacidad del recinto. El Dr. (Martin Luther) King soñó esto. Pero simplemente no podemos soñar más”, dijo Oprah en un discurso que dio a la multitud, “Tenemos la oportunidad de votar y hacer ese sueño realidad mediante el apoyo a un hombre que no sabe exactamente lo que somos, pero que sabe lo que podemos ser”. (1)
Desde 1982, Oprah ha estado en un noviazgo con el ejecutivo de relaciones públicas, Stedman Graham, en lo que ellos llaman una “unión espiritual”, lo que supone que es muy poco probable que vayan a contraer matrimonio en algún momento. La pareja vive en Chicago, aunque Oprah también tiene mansiones en Montecito, California; Rolling Prairie, Indiana; y Telluride, Colorado. (1)

Fuente: Portal Tentulogo

domingo, 19 de mayo de 2019

GUADALUPE ZAPATA (1841-1933)


Guadalupe Zapata. Cofundadora de Pereira

Artículo escrito por: Alexander Cuervo Varela[1]

Guadalupe Zapata nació en 1841 en Carolina del Príncipe (Antioquia) y falleció en noviembre de 1933 en Pereira. Ella estuvo presente en la misa de refundación de la ciudad, presidida por el padre Cañarte en agosto de 1863.
De hecho también aparece en el censo poblacional realizado en 1867, el más antiguo que existe, donde figura con 28 años de edad, soltera y madre de María de Jesús. “Ella estaba asentada en un pequeño caserío antes de la fundación, se dedicaba a lavar oro cerca de la plaza de Bolívar y tenía una fonda caminera que los clientes bautizaron Las Lupes”, señala Cuervo
Como reconocimiento a su condición de fundadora, mediante la Ley 70 de 1870 le fueron tituladas 35 hectáreas en el proceso de entrega de tierras que se realizó en la naciente ciudad.
Pero cuando murió no hubo decreto de honores, como sí ocurrió con otros fundadores de Pereira y fue sepultada en la bóveda número 70 de la galería San José en el cementerio San Camilo. Sus restos permanecieron allí durante 80 años, hasta que los historiadores se volvieron a ocupar de ella y en el 2013, en la conmemoración del sesquicentenario de Pereira, fueron trasladados al mausoleo de los fundadores en la Catedral Nuestra Señora de la Pobreza.

¿POR QUÉ EL OLVIDO?
Para el investigador Alexander Cuervo, Guadalupe Zapata terminó marginada y excluida por parte de los narradores de la época por ser una mujer negra.
Y a tal punto llegaron los niveles de negación de la condición de su raza, que en el acta de defunción expedida por el despacho parroquial ni siquiera aparece como negra sino como mestiza.
“Ella es la antítesis de la narrativa del poder concentrado en los titanes, los héroes y los prohombres. El hombre blanco, antioqueño y católico es la representación del fundador que hacen todos los cronistas. El papel de la mujer es el de abnegada y sumida dedicada al hogar”, explica el investigador.
Lupe aparece como madre soltera e independiente, la cual rompe con la representación de la mujer abnegada. Incluso es considerada como libertina desde la mirada católica que alimentaban las élites de la sociedad manizaleña.
“Guadalupe bien podría representar a la mujer pereirana, pero probablemente por el hecho de ser negra terminó excluida como referente de su género. Pero ella es una especie de adalid que nos ayuda a entender como Pereira se construyó con el aporte de muchas poblaciones, en este caso la comunidad negra”, apunta el investigador.
Guadalupe, agrega, ayuda a explicar esos fenómenos de marginalidad estructural y de exclusión que pretende sacar estos sectores sociales al extremo porque no están dentro de esa categoría representacional.

EL APARTHEID
Según Alexander Cuervo, esto constituye una especie de apartheid mental, en donde la representación de la ciudad estaba ligada a una especie de eugenesia que para evitar la degeneración de la raza proponía traer más blancos europeos.
“Si bien la población no estaba segregada, en la cabeza de muchos existían representaciones y prejuicios frente a sectores poblaciones, en este caso los negros”.
Esto va en contravía de las tendencias actuales que se enfocan en reconocer a Pereira como una ciudad intercultural que ha tenido el aporte de muchas poblaciones y donde hay una eclosión de nuevos discursos y grupos sociales.
En el libro sobre esta investigación que se publicará en breve, se planteará que Pereira es una urbe más inclusiva e intercultural, donde se necesita dar la discusión sobre cómo esa construcción histórica contribuyó a que ciertos sectores quedaran marginados, excluidos e invisibilizados.

AL FIN JUSTICIA
Tuvieron que pasar ciento cincuenta años para que la negra Guadalupe Zapata pudiera entrar a la historia del proceso fundacional de Pereira. Tan solo fue ayer en la mañana, cuando sus restos mortales fueron trasladados del cementerio San Camilo al osario reservado a las familias acomodadas de la ciudad, en los sótanos de la catedral de Nuestra Señora de la Pobreza.
A las 10 y 48 de la mañana y cuando discursos iban y venían, para reivindicar este acto simbólico de justicia y memoria, el lugar quedó a oscuras: una falla en el fluido eléctrico le puso más emotividad a la sesión a la que asistieron sus familiares, un puñado de afros y miembros de la Academia de Historia. “Todos quedamos del mismo color…”, dijo jocosamente Carmen Emilia Zapata, tataranieta de la cofundadora de Pereira.
Sonó el himno de la ciudad, se invocó a Hugo Ángel Jaramillo y su Pereira, espíritu de libertad. Alvaro Zuluaga, miembro de la Academia reivindicó a Rigoberta Menchú, cuando la premio nobel de la paz dijo “El racismo ha sido históricamente una bandera para justificar las empresas de expansión, conquista, colonización y dominación (…) de la mano de la intolerancia, la injusticia y la violencia”. Hubo aplausos y sonrisas cómplices.
El 30 de agosto de 1863, Guadalupe se levantó más temprano que de costumbre. Descalza y con su pañolón negro que le cubría su pelo quieto se dirigió hasta la improvisada capilla donde el padre Remigio Antonio Cañarte ofició la misa protocolaria, con la que iglesia y feligresía legitimaban el proceso de poblamiento iniciado por colonos de todos los colores treinta años atrás, según admiten los historiadores Víctor Zuluaga y Sebastián Martínez.
Los más conservadores dicen que se trató de un olvido. Lo más liberales que exclusión. Lo que fuera pero el nombre de Guadalupe Zapata fue borrado de la lista oficial de quienes participaron en la ceremonia religiosa. No fue suficiente su devoción ni su ascendencia entre los primero habitantes de la villa. Desde entonces los negros quedaron vetados de hacer parte de la memoria narrativa de la ciudad.
Guadalupe murió de 103 años de edad en 1933. Fue sepultada en el cementerio de San Camilo. Hacia 1958 su nombre fue rescatado del olvido y con el bautizaron el parque de la naciente Cuba, un barrio –hoy ciudadela- fruto de la lucha popular por la vivienda, transformado en la actualidad en un “parque sin alegría”, como tituló un periódico local, por las obras del Megabus.
“Ahora queremos que su imagen presida el parque”, clama su tataranieta. El monumento de la negra Guadalupe ya está listo. Fue elaborado por el escultor negro Pedro Pablo Segura. Los familiares están pendientes que el senador Soto “dé la orden y autorice”, según dice Carmen quien luego de peregrinar por los laberintos oficiales logró que los huesos de sus tatarabuela estén junto a los del padre Cañarte, el mismo que borró su presencia en la misa fundacional de Pereira.
La entrada de Guadalupe al panteón de los patriarcas no acabará con el racismo, menos con la discriminación, la negación y el olvido, pero de todos modos como se dijo este 12 de octubre de 2013 en la cripta de la oligarquía local, “los tiempos de Dios” se encargan de hacer justicia, y sobre todo de develar la verdad sobre el papel de los negros, mulatos, pardos, tercerones y cuarterones en la construcción social de este territorio llamado Pereira.
Guadalupe Zapata, junto a otros tantos afros descendientes representa a esa nación que aún está por construir en medio de la exclusión, la violencia y el olvido, fruto de la racialización de la sociedad y la opresión sobre las mayorías subalternas. La memoria de esta negra grande de Pereira abre el camino hacia una sociedad más pluralista, democrática y justiciera en el siglo XXI. “La lucha continua con dignidad como Guadalupe lo hizo”, dijo uno de los voceros del colectivo Cimarrón.
Si porque como ella hoy por hoy deambulan miles de afros por nuestras ciudades estigmatizados no solo por pobres sino por negros y para quienes la esclavitud solo ha cambiado de modales. Incluso, como le ocurrió a una de mis estudiantes de San Andrés y Providencia, cuando fue víctima de la xenofobia en el ascensor del edificio donde reside. “Fue la peor humillación de mi vida”, recuerdo que dijo.
Mientas Guadalupe entra a la historia de Pereira miles de afros e indígenas han sido expulsados de sus territorios ancestrales por la voracidad capitalista que dinamiza la guerra por la apropiación de los recursos del suelo y el subsuelo de la nación. Por eso mismo traigo a colación a F. Dostoieswski, quien en Memorias del subsuelo, dijo “el romanticismo anula en mí el sentido de la realidad”.
Gracias al profesor e historiador Jaime Ochoa Ochoa por promover este acto de elemental justicia. Pereira no solo es la villa de Cañarte, sino también la villa de Guadalupe Zapata y su descendencia que ayer se zafó una de las tantas cadenas que la atan al olvido y la humillación. Más que en un panteón donde reposan los huesos de sus amos, Guadalupe vivirá por siempre en el corazón de quienes amamos la libertad.


ARTICULOS:



[1] Etnoeducador con maestría en historia, en desarrollo de una investigación titulada “Mujer, subordinación y poder; Guadalupe Zapata y la narrativa fundacional de Pereira: voces y silencios”.

domingo, 31 de marzo de 2019

DORIS HINESTROZA GUTIERREZ 1954-2019

Doris Hinestroza fue una maestra. Nació en Darién (Valle del Cauca) en 1954 y falleció en Cali el 12 de febrero de 2019. Madre de Ana María y abuela de Alejandro. Docente Universitaria por más de 40 años en la Universidad del Valle.

Era Profesora Titular de la Universidad del Valle, Directora de la Revista de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas, y Vicepresidenta del Consejo Directivo de la Sociedad Colombiana de Matemáticas.


Hizo su doctorado en Matemáticas Aplicadas en la Universidad de Cincinnati, USA; durante estos estudios, fue distinguida con la invitación a participar como ponente en el congreso de Matemáticas Aplicadas en Washington, honor que fue concedido a solo 10 mujeres que trabajaban en el área. Fue la primera egresada de la Maestría en Matemáticas de la Universidad del Valle en 1982. Su pregrado fue como Matemática de la Universidad del Valle en el año 1977.


Durante su ejercicio, Doris fue:

·        Decana de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas
·        Vicedecana Curricular
·        Jefe del Departamento de Matemáticas
·        Directora del Posgrado de Matemáticas  
·        Miembro activo de los comités tanto del Departamento de Matemáticas como de sus programas académicos.

Escribió más de 10 artículos en revistas nacionales e internacionales indexadas, fue ponente en numerosos congresos e invitada como profesora visitante en varias universidades e institutos de renombre mundial. Dirigió varios trabajos de grado, trabajos de investigación y tesis de doctorado.


RECONOCIMIENTOS:

·        Profesora Distinguida en 1997

·        Maestra Universitaria en el 2010.

Su gran amor y compromiso con los pobres llevó a Doris a crear la Fundación Doris Hinestroza, que tiene como objetivo ayudar con la matrícula y un estipendio económico a estudiantes necesitados.


ARTICULOS: