miércoles, 3 de julio de 2013

Monseñor Gerardo Valencia Cano 1917-1972

Monseñor Gerardo Valencia Cano: no siendo afrodescendiente su obra apostólica en favor de los negros del pacifico colombiano es irrefutable. Nace en Santo Domingo Antioquia el 26 de agosto de 1917, en el seno de una humilde familia de orígen paisa profundamente religiosa de donde hereda su gran sentimiento de sacrificio y servicio por el bienestar de los desprotegidos y desarraigados. Se ordenó como sacerdote misionero en el Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal, el 29 de noviembre de 1942. En 1949 fue nombrado Prefecto Apostólico del Vaupés, donde ejerció por más de tres años. Entre 1956 y 1959 actuó también como Superior General de los Misioneros Javerianos de Yarumal.

Su apostolado con las comunidades negras lo inicia en la ciudad de Buenaventura el 24 de mayo de 1953 consagrado como Vicario Apostólico, donde permanece hasta su muerte en el lamentable accidente de la aerolínea satena el 21 de enero de 1972, en el mítico cerro de San Nicolás en los límites entre Chocó y Antioquia.

Para aquella época Buenaventura se perfilaba como el principal puerto del país movilizando más del 50% de las mercancías que ingresaban a nuestro país lo cual como hasta ahora no se traducía en progreso para la ciudad pues el retorno de ese gran porcentaje de riqueza generada para la nación era ínfima, de tal manera que la ciudad se expandía de manera desordenada sin las mas mínimas normas de urbanismo y carente de todos los servicios públicos donde sus habitantes provenientes del pacifico recóndito se hacinaban en condiciones lamentables cercados por el lodo producido por el sistema hidráulico de la bahía donde vierten sus aguas los diferentes ríos y la basura producida por las familias más pudientes de la ciudad.

Si a estas condiciones inhumanas de convivencia le sumamos las indignas condiciones en las que los hijos del pacifico se obligaban a vender su fuerza de trabajo el panorama era absolutamente sobrecogedor, es aquí donde se hace gigante la figura de nuestro apóstol, quien principia en sus homilías y programas radiales a exigir condiciones dignas para los negros y afrodescendientes del pacifico colocando a la educación como requisito sine qua non para acceder a la libertad y a la autodeterminación de nuestro pueblo, convirtiéndose en el verdadero precursor de lo que hoy es conocido como etnoeducación a la luz de la CPC de 1991 y la ley 70 de 1993.

En su gran misión apostólica y evangelizadora fundo colegios, escuelas y parroquias: entre otras las escuelas populares en diferentes barrios de Buenaventura; la Escuela de Artes y oficios San José, hoy llamada Instituto Técnico Industrial Gerardo Valencia Cano (1956); la Normal Superior Juan Ladrilleros (1960); el Orfanato San Vicente de Paúl (1959), el Hogar Jesús Adolescente para niños de la calle (1961). En la formación de adultos para el 
trabajo, la Escuela de Artesanías del Pacífico (1966) y la Normal Práctica Popular (1972). 

Además avanzó en sólidas posturas sobre la educación superior, proponiendo la Universidad del Pacífico como entidad que debía articular la región, señalando la necesidad de la pertinencia de la educación para la responsabilidad social y política intentando construir una iglesia con y para los pobres, postulado este que se convierte en el centro de toda su teología pastoral, el cual es difundido desde el centro antropológico de 
misiones.

Fue miembro del grupo Golconda: asociación de clericos católicos seguidores de la teología de la liberación los cuales se congregaron por primera vez en el año de 1968 en la finca de golcoda en Viotá (Cundinamarca ) bajo la dirección del Pbro Rene García, grupo de sacerdotes injustamente macartizados por el hecho de no deslindar las luchas por las reivindicaciones populares de los postulados católicos y cristianos.

Monseñor fué conocido en su época como el obispo rojo por alinearse al lado de los pobres, pero para Buenaventura y el pacifico colombiano fue un enviado de DIOS que sembró entre nosotros la semilla de la libertad que aun no germinan, lo cual donde quiera que se encuentre no lo dejara descansar en paz. 


Escrito por Aroldo Amaya Chaverra para Afrocolombianosvisibles,el 14 de diciembre de 2011

1 comentario:

  1. Interesante la biografía que tuviste voluntad de escribir de este gran personaje inmortal.

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