sábado, 28 de agosto de 2010

MARINO KLINGER SALAZAR: 1936-1975

Futbolista de los años 60 con gran prestigio a nivel nacional e internacional. Uno de los mejores centro delanteros en la historia futbolística colombiana. Nace en Buenaventura (Valle del cauca) el 7 de febrero de 1936 y muere en Cali el 19 de mayo de 1975. Empezó a jugar en el Colegio Pascual de Andagoya. Encaminó sus pasos a Bogotá, concretamente a Millonarios, donde llegó el 11 de noviembre de 1957, procedente del conjunto Oro de Buenaventura. De la mano del técnico Gabriel Ochoa Uribe, salió por primera vez campeón, en 1959. Allí perduró hasta el 28 de febrero de 1967, jugando buena parte de ese tiempo al lado de su paisano de infancia, el también porteño ‘Maravilla’ Gamboa. En ese lapso conoció cuatro títulos más en forma consecutiva, 1961 a 1964, además de hacer parte del elenco ‘Embajador’ a la primera versión de la Copa Libertadores de América, en 1960, teniendo compañeros de la categoría de ‘Cobo’ Zuluaga, Rubén Pizarro, ‘Pibe’ Díaz, Rodolfo Michelli, Carlos Alberto Bolla, etc. En el Estadio Nacional de Santiago de Chile contribuyó, con dos dianas, a la goleada que el cuadro colombiano propinó a Universidad de Chile por 6-0, en el primer partido ‘copero’ de un equipo colombiano en tal torneo: Primer partido oficial de un equipo de Colombia. Un año más tarde, en el estadio de Arica, también en Chile, anotó a los 31 minutos del tiempo final, el histórico gol del empate a cuatro goles frente a la Unión Soviética, resultado que aún es leyenda en nuestro balompié.Luego de dos años de ausencia retornó a la Copa Libertadores, pero ya en las toldas de Independiente Santa Fé, equipo al cual se vinculó en la primera semana de marzo de 1967, haciendo una vez más dupla con Delio Gamboa y bajo la conducción del médico Ochoa Uribe. Doce días después de haber cumplido los 38 años de edad, tiempo para el cual ya había dejado el balompié como profesión y estaba dedicado por entero a la odontología, Marino Klinger Salazar, posiblemente el mejor centro delantero vallecaucano de la historia en muchos años, pereció trágicamente en la madrugada del lunes 19 de mayo de 1975, cuando el Renault-4 de placas NB-1303 que conducía se precipitó a las aguas del río Cali, a la altura del barrio Calima. Según dictamen del médico forense Hernando Espitia, el futbolista murió por asfixia en el lecho de un río inferior a un metro de profundidad en tal sector. Después de algo más de tres décadas, el recuerdo de Marino Klinger Salazar está vigente y el balompié nacional y vallecaucano sigue clamando por un hombre de sus ejecutorias. El estadio de fútbol de Buenaventura trae su nombre.

4 comentarios:

  1. INMENSO MARINO KLINGER. ESTA HINCHADA JAMAS TE OLVIDARA! IDOLO ETERNO. NI LA MUERTE PODRA SEPARARNOS. Gracias por tanto FUTBOL!

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  2. no conocía ha este tipo pero gracias por mostrar un IDOLO

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  3. yo tanpoco peero por lo visto es una persona muy respetada

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